
En el anterior episodio empezamos a tratar del primero de los fenómenos rebeldes que se dio en nuestra Serranía. como el de los Monfíes, cuya primera insurrección generalizada en el antiguo reino de Granada se puso en marcha en los primeros meses de 1568.
No obstante, en nuestra Serranía, en algunos puntos muy concretos tuvieron lugar las primeras sublevaciones en los albores de 1500. Los musulmanes de la Serranía de Ronda estaban inquietos por las noticias que procedían de la ciudad de la Alhambra, a pesar de las promesas de los monarcas asegurándoles que no se le obligará a bautizarse por la fuerza. El corregidor rondeño, por otra parte, puso en vigor medidas olvidadas y que habían sido estipuladas en las capitulaciones, según las cuales los cristianos no podían entrar en la Serranía, prohibiéndose a su vez a los mudéjares pernoctar en la ciudad. Ante esta situación no pocos mudéjares optaron por recibir las aguas bautismales, según los deseos de las autoridades hispánicas.
En enero de 1501 estalló la rebelión de los mudéjares, extendiéndose por la Serranía de Villaluenga y Sierra Bermeja.
El levantamiento de 1568 apenas si tuvo repercusión en la Serranía de Ronda. Solo se alzó la pequeña localidad de Istán que fue rápidamente dominada por tropas de Ronda y Marbella, refugiándose los sublevados en la cercana sierra. Fue la posterior incursión de las tropas de Antonio de Luna y del capitán de la guarnición de Ronda, Pedro Bermúdez, en la primavera de 1570, lo que desencadenaría la rebelión de los moriscos de la Serranía rondeña.








